Tarta salada de salmón y queso azul

Las tartas saladas o quichés son unos entrantes estupendos y muy ligeros para cualquier comida o cena. Incluso para el día a día también nos pueden sacar de un aprieto si no podemos hacer la comida. Se pueden comer frías o calientes, así que son perfectas para llevárselas fuera de casa y comer en el campo o en la oficina.

Hoy os presentamos esta tarta salada especial, con salmón ahumado, cebolla caramelizada y queso azul; una receta diferente pero muy muy rica. Si tenéis una cena o una comida, quedaréis como reyes si lleváis esta quiché.

Aunque generalmente las recetas de tartas saladas llevan todo en crudo, por eso son tan fáciles, ésta que vamos a enseñaros hoy requiere un poco más de tiempo. Le vamos a añadir cebolla caramelizada, por lo que debemos invertir unos diez minutos más en prepararla.

Ingredientes para 4 personas:

  • 1 masa quebrada grande y redonda
  • 1 paquete de salmón ahumado
  • 4 huevos
  • 200 ml de nata líquida
  • 1 trozo de queso azul o cabrales.
  • 1 poco de queso rallado
  • 1 cucharada de queso tipo Philadelphia
  • 1 pizca de nuez moscada
  • Sal
  • Pimienta
  • Para la cebolla caramelizada
    • 2 cucharadas de azúcar moreno
    • 1 cebolla mediana
    • 1 chorrito de crema de vinagre de módena
    • Aceite de oliva suave

La preparación de esta tarta salada de salmón ahumado y queso azul es muy sencilla. Comienza estirando un poco la masa quebrada, colocándola en un molde para tartas (cuanto más bajito sea, mejor).

Si os animáis a hacer la masa quebrada vosotros mismos, podéis encontrar aquí la receta.

Le damos unos pinchazos con un tenedor a la masa, poniendo un papel de horno por el medio, colocamos unos garbanzos encima para que la masa no suba demasiado.

Lo que debemos hacer a continuación es preparar la cebolla caramelizada. Si no sabéis como hacerla, podéis consultar este otro post en el que os contamos una receta muy fácil para hacer cebolla caramelizada.

Lo siguiente será preparar el condumio de la tarta. En un bol, batimos los 4 huevos y después añadimos la nata líquida. Añadimos sal y pimienta y la pizca de nuez moscada. A todo esto le incorporamos el salmón ahumado, la cebolla caramelizada y trozos muy pequeños del queso tipo Philadelphia.

Vertemos todo lo que mezclamos encima de la masa quebrada y rallamos queso por encima para que gratine. Después de que el queso rallado haya hecho una capa, colocamos cuidadosamente trozos de queso azul al gusto.

Horneamos durante más o menos media hora a 180º, vigilando que la capa superior no se queme y quede dorada. Cuando esté lista, la sacamos y la desmoldamos. Dejamos que enfríe un poco y ¡preparada para hincarle el diente!

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