Recetas de Sopas y cremas

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Sopa de gallina con fideos

La sopa de gallina es una opción estupenda para hacer cenas ligeras o para tener un primer plato para hacer más completas las comidas del día a día. Esta sopa en particular es realmente sabrosa y ligera al mismo tiempo, ya que la gallina tiene mucho más sabor que el pollo.

Además, las verduras que la acompañan pueden cambiar dependiendo de lo que tengamos en casa. Como siempre, podéis probar nuevas combinaciones y dejarnos ideas en los comentarios.

Ingredientes para 4 personas:

  • 1 trozo de gallina (1⁄4 kilo aproximadamente)
  • 1 puerro
  • 1 ramita de apio
  • 1⁄2 cebolla
  • 1 zanahoria
  • 1 ramita de perejil
  • 1 vaso de fideos
  • Sal
  • Aceite de oliva

Lo primero que haremos será coger una olla y cubrir el fondo con un chorrito de aceite de oliva. En esta misma olla, meteremos, en primer lugar, la gallina.

A continuación, cortamos las hojas que sobren del puerro y le quitamos la primera capa; el puerro puede tener un poco de tierra, si es así, debemos lavarlo bajo el grifo. Le damos un corte a la mitad y lo añadimos también a la olla.

Pelamos la media cebolla y la zanahoria y les damos unos cortes. Las añadimos también a la cazuela. Por último incorporamos a la olla la ramita de perejil y la ramita de apio. Salamos todos los ingredientes y los cubrimos con agua.

Ponemos la cazuela a fuego alto hasta que empiece a hervir. Un truco que debéis tener en cuenta para que la sopa salga más sabrosa es que el agua de la olla no debe dejar de hervir.

Cuando el agua hierva, bajamos un poco el fuego y dejamos la olla tapada durante una hora u hora y media. Cuando haya pasado el tiempo, colamos la sopa y reservamos los ingredientes en un plato, por ejemplo, para hacer croquetas.

Con la sopa ya colada, la dejaremos reposar hasta que enfríe y, una vez lo haya hecho la volveremos a poner al fuego para hacer los fideos. Dejamos que el agua vuelva a hervir y, cuando lo haga, añadimos los fideos, finos o más gruesos, como más nos gusten.

Los fideos estarán cocinados entre 3 y 5 minutos, depende de si os gustan más al dente o más cocidos. Cuando estén listos, servimos en un plato y a comer. 

 
crema de acelgas

Crema de acelgas

La crema de acelgas es una opción estupenda para comer verduras. Es una crema muy sencilla de hacer, se prepara en menos de 5 minutos y lo único que debemos hacer después es dejarla al fuego.

Si queréis aprender a hacer una crema de verduras sencilla pero muy sabrosa, hoy os enseñamos esta maravillosa receta. Además, es un puré muy sano, ya que todos los ingredientes se preparan en crudo y la única grasa que lleva es un chorrito de aceite también en crudo.

Ingredientes para 4 personas:

  • 1 manojo grande de acelgas
  • 1 calabacín grande
  • 2 patatas
  • 1 cebolla
  • 1 rama pequeña de apio (opcional)
  • Sal
  • Aceite de oliva

Lo primero que haremos será cortar los tallos de las acelgas y cortar las hojas en trozos más pequeños. Cuando las tengamos cortadas, las meteremos en la olla. A continuación, lavamos y cortamos en trozos el calabacín; si os gusta más, podéis pelarlo.

Pelamos las patatas y la cebolla y las troceamos. Metemos todos los ingredientes cortados en una olla, salamos y cubrimos con agua. Ponemos la olla a fuego alto y esperamos a que empiece a hervir el agua.

Cuando el agua hierva, bajamos el fuego y dejamos que las verduras se cocinen, al menos, durante media hora. Cuanto más tiempo dejéis las verduras al fuego con el agua, más sabor tendrá la crema.

Una vez que haya pasado el tiempo de cocción, sacamos la olla del fuego. Escurrimos las tres cuartas partes del agua en un bol y la reservamos. El resto del contenido de la olla lo vertemos en la batidora y, junto con un buen chorro de aceite de oliva, trituramos hasta que quede una crema uniforme, sin grumos.

Si véis que la crema ha quedado muy espesa, añadid una poco más del agua que sobró de la cocción. Y si queremos darle un toque más cremoso, a la hora de triturar podemos añadir algo de mantequilla, nata o un par de quesitos.

También podemos acompañar la crema de acelgas con unos trozos de huevo cocido, unas tiras de jamón, unos piñones o unos picatostes de pan. Emplatamos el puré ¡y listo!

crema fría de aguacate

Crema fría de aguacates

Hoy queremos deleitaros con una receta muy original, de la que probablemente ya hayáis oído hablar: la crema fría de aguacate. Aunque es cierto que esta receta suele consumirse más en verano, la verdad es que es ideal para cualquier época del año.

El aguacate es perfecto para llevar una dieta sana y completa, por lo que, con este plato, conseguiremos una cena nutritiva y sustanciosa. Además, al ser una crema fría es perfecta para meterla en un tupper y llevárnosla al trabajo, al gimnasio o a cualquier lugar fuera de casa.

Ingredientes para 4 personas:

  • 4 aguacates maduros
  • 250 ml de nata líquida
  • Para el caldo:
    • ½ pechuga de pollo
    • ½ cebolla
    • 2 ajos
  • 1 tomate
  • Cilantro
  • Lima (si no tenéis, podéis usar limón)
  • Pimienta
  • Sal

Lo primero que haremos será preparar el caldo de pollo. En una olla con abundante agua ponemos  la media pechuga de pollo, la media cebolla y los 2 ajos, pelados y cortados a la mitad. Dejamos que esto cueza durante unos 30 minutos a fuego medio.

Cuando haya pasado el tiempo, colamos el contenido de la olla y reservamos. Si os gusta más, también podéis utilizar caldo de pescado o marisco y acompañar la crema de algunas gambas o cualquier producto del mar.

Lo siguiente será pelar los aguacates. Para esto, les damos un corte a la mitad y quitamos y reservamos para después el hueso. Con ayuda de una cuchara separamos la carne del aguacate de la piel y la ponemos en el vaso de la batidora.

Repetimos la operación con los otros 3 aguacates. Cuando tengamos toda la carne de los aguacates en el vaso de la batidora, añadimos ahí un chorrito de zumo de lima. Incorporamos al vaso de la batidora el caldo de pollo, la nata y salpimentamos todos los ingredientes.

Batimos todo bien hasta que quede una masa uniforme y, cuando lo hayamos conseguido, pasamos la crema a un bol. En este bol pondremos, al menos, 2 de los huesos de aguacate para que la crema no se oxide; tapamos con un papel film y metemos el bol en la nevera durante, al menos, una hora.

Antes de servir la crema, podemos picar unos pequeños trocitos de aguacate junto con el tomate y el cilantro también picados. ¡Y a comer!

 
crema fría de calabacín y patata

Crema fría de calabacín y patata

Esta crema de calabacín y patata es una de las cremas de verduras más fáciles de hacer, ya que todos los ingredientes van en crudo, no hace falta freir las verduras. Además, se prepara en un santiamén y nos dará para comer o cenar varias veces en una misma semana.

Al ser una crema fría, podemos mantenerla, al menos, durante una semana en el frigorífico; por otra parte, esta receta es también muy práctica ya que nos ahorrará pasar calor encendiendo los fogones para calentarla: con sacarla de la nevera y emplatarla tendremos lista nuestra crema.

Ingredientes para 4 personas:

  • 2 calabacines grandes
  • 3 patatas medianas
  • 1 cebolla grande
  • Para el caldo de pollo:
    • ½ pechuga de pollo
    • ½ cebolla
    • 2 dientes de ajo
    • 1 ramita de perejil
  • 1 chorrito de nata líquida
  • 1 cucharada de mantequilla (10 g)
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta
  • Perejil

Lo primero de todo para preparar esta crema de calabacín es empezar con el caldo de pollo. Es cierto que podéis comprarlo ya hecho, pero cuesta muy poco hacerlo en casa y el resultado es infinitamente mejor. Para el caldo, ponemos en una olla la media pechuga de pollo, la media cebolla pelada y sin cortar, los 2 dientes de ajo pelados y la ramita de perejil.

Cubrimos con agua los ingredientes y los ponemos a fuego alto hasta que hierva. Cuando haya hervido, bajamos a fuego medio y dejamos que el caldo se cocine durante unos 20 minutos. Cuando haya pasado el tiempo, colamos los ingredientes y reservamos el agua de la cocción.

Mientras se cocina el caldo nos ponemos con las verduras. Pelamos las patatas y las troceamos, las echamos a una olla y reservamos. Respecto al calabacín, podemos pelarlo o no, como más nos guste; lo troceamos y lo incorporamos a la olla con las patatas. Pelamos la cebolla, le damos 4 cortes y a la olla también.

Cubrimos todas las verduras, mitad con agua, mitad con el caldo de pollo, salpimentamos y ponemos la olla al fuego. Añadimos unas hojas de perejil y un chorrito de aceite de oliva. Una vez que hierva, debemos dejar que las verduras se cocinen durante, al menos, media hora.

Cuando las verduras se hayan cocido, escurriremos más o menos la mitad del agua de la cocción en un bol y la reservamos, para corregir el espesor de la crema. Trituramos con ayuda de la batidora y vamos incorporando el agua de la cocción dependiendo de cuál sea la textura que queramos conseguir.

Finalmente, cuando la crema haya templado un poco, añadiremos el chorrito de nata líquida y los 10 g de mantequilla, que le darán un toque más cremoso. Para decorar el emplatado podéis añadir unas nueces, picatostes de pan o cebolla crujiente.

Si queréis hacer esta receta con un poco menos de grasa, podéis no añadir ni la nata, ni la mantequilla y tampoco añadirle el aceite a la cocción de las verduras. Lo que sí podéis hacer para potenciar el sabor sin aumentar la grasa, es añadir un chorrito de aceite en crudo cuando vayáis a triturar las verduras.

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Cómo preparar salmorejo cordobés

El salmorejo cordobés es una receta fácil y muy rica, ideal para esos días de verano en los que nos morimos de calor y no nos entra nada caliente o cocinado. Además, es un plato muy sano y natural, ya que todos los ingredientes van en crudo, no hace falta cocinarlos.

Además, al tener como principal protagonista al tomate, el salmorejo también es una forma maravillosa de comer verduras y cambiar un poco nuestra dieta. Además, como no hacer falta encender la cocina para esta receta la tendréis siempre hecha en un periquete.

Ingredientes para 4 personas:

  • 1 kg de tomates rojos bien maduros
  • 150 g de pan duro de trigo blanco
  • 1 diente de ajo
  • 1 huevo cocido
  • 2 lochas de jamón serrano
  • Sal
  • Aceite de oliva

Lo primero que haremos será pelar los tomates. Si veis que os cuesta mucho, podéis escalfarlos en una olla con agua hirviendo durante 40 segundos; cuando los saquéis los ponéis en un bol con agua fría y hielo y así se pelarán más fácilmente.

Lo siguiente es coger el pan duro y hacerlo trozos pequeños en un bol. Colocamos los tomates pelados encima y añadimos una pizca de sal para que suden los tomates. Dejamos reposar durante 10 minutos.

Mientras tanto, pelamos el ajo y retiramos el centro para que luego no repita. Os recomiendo que, en un principio cortéis el ajo a la mitad y sólo echéis una de las mitades en el bol con el pan y el tomate, si no puede que os salga con un sabor muy fuerte y no os guste.

En el mismo bol añadimos un buen chorro de aceite de oliva virgen extra y procedemos a triturar con ayuda de la batidora. Trituramos hasta que consigamos una crema muy fina; probamos la sal y corregimos si hace falta.

Si veis que no os sabe mucho a ajo y queréis añadirle la otra mitad, éste es el momento. Volved a triturar para que se mezcle y listo. Tened en cuenta que el ajo tiene un sabor muy fuerte, por lo que, si no es para vosotros solos, yo os recomendaría que le echarais poco.

Finalmente, dejamos que el salmorejo enfríe en la nevera durante al menos media hora, ya que se sirve muy fresquito. Mientras enfría, ponemos a cocer el huevo que nos servirá de decoración en una olla con agua durante 10 minutos.

Decoramos con el huevo cocido cortado en pequeños trozos y con las lonchas de jamón cortadas en tiras. Podemos añadir también unas gotas de aceite de oliva... ¡Y a disfrutar de este rico plato frío!

 

Puré de zanahorias fácil y rápido

Hoy os traemos una receta buena, barata, fácil y muy sana: crema de zanahorias. Es un primer plato original y lo mejor es que podemos tenerlo preparado en poco tiempo; ideal si os surge alguna comida o cena sorpresa en casa.

Además de esto, el puré de zanahorias es una forma muy buena de comer verduras y siempre podremos hacerlo, ya que conseguir los ingredientes no nos supondrá mucho gasto.

Por otra parte, si queréis sorprender a vuestros invitados u os gusta darle un toque especial a vuestras comidas, podéis coronar esta crema de zanahorias con unos picatostes de pan o un poco de cebolla crujiente.

Ingredientes para 4 personas:

  • 10 zanahorias
  • 2 patatas medianas
  • 1 cebolla grande
  • ½ calabacín
  • 1 chorrito de leche entera
  • 20 g de mantequilla
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra

Como ya os he dicho, esta receta es muy fácil de hacer. Para empezar, limpiamos y pelamos las zanahorias, las patatas y la cebolla. El calabacín, sin embargo, no es necesario que lo pelemos; a mi me gusta dejarlo así, para que luego la crema quede con unas pintitas verdes.

Cortamos las verduras en trozos medianos y lo añadimos todo a una pota. En esta misma pota, echamos una pizca de sal, un chorrito de aceite de oliva y un chorrito de leche entera. Cubrimos parcialmente las verduras con agua y ponemos la olla al fuego. La tapamos hasta que hierva y, cuando lo haga, la destapamos.

Dejamos que las verduras cuezan 15 minutos a fuego medio. Cuando pasen, dejamos las verduras otros 20 minutos con el fuego al mínimo. Una vez que pase el tiempo, sacamos la olla del fuego y escurrimos las tres cuartas partes del agua en una taza; reservamos para añadirla después.

Echamos la mantequilla en la olla y, con la batidora, trituramos los trozos de las verduras. Vamos añadiendo el agua que nos sobró de la cocción poco a poco hasta que consigamos la textura que más nos gusta.

Finalmente emplatamos y decoramos, por ejemplo, con unos picatostes de pan. ¡Y a comer!

Crema de canónigos casera

La crema de canónigos es un plato igual de rico que fácil de hacer. Si es invierno y os apetece cenar algo calentito, esta crema es ideal; se hace en escasamente 15 minutos y se puede comer al momento.

Además, también nos sirve en esos calurosos días de verano ya que, como el gazpacho o el salmorejo, esta crema de canónigos también se puede tomar fría.

Su color verde  y su sabor suave nos asegurarán un éxito rotundo si se lo queremos presentar a nuestros invitados, ya que también la podemos utilizar como acompañamiento para cualquier carne o pescado a la plancha.

Ingredientes para 4 personas:

  • 3 patatas
  • 2 puerros
  • 1 cebolla
  • 100 g de canónigos
  • 250 ml de nata
  • ½ l de agua
  • Sal
  • Aceite de oliva

Lo primero que debemos hacer es pelar y lavar las patatas. Después de esto, las cortamos en daditos y las ponemos a cocer durante 15 minutos en una olla con el medio litro de agua.

Si tenéis caldo de verduras, también podéis añadirle un chorrito para que quede más sabrosa la crema.

Aparte, en una sartén con el fondo cubierto de aceite de oliva virgen extra, sofreímos la cebolla y el puerro cortados en rodajas.

En otra olla aparte, ponemos otro poco de agua a hervir y, cuando lo haga, escalfamos ahí los canónigos durante 2 o 3 minutos. Si queremos que los canónigos conserven su color, después de este tiempo, debemos meterlos en agua con unos cubitos de hielo.

Cuando las patatas estén listas, escurrimos un poco del agua de la cocción en un bol (por si la necesitamos luego). Añadimos en esta pota los canónigos, el puerro y la cebolla. Salamos y trituramos con la batidora.

Cuando la crema haya cogido la textura que queremos, incorporamos un chorrito de nata y, si nos ha quedado muy espesa, corregimos con un poco de caldo.

Finalmente, cocinamos durante 5 minutos la nata, dándole vueltas a la crema a fuego suave.

En el momento de emplatar, para decorar nuestra crema, podemos rallar un poco de huevo cocido por encima.

Receta fácil de crema de gambas

Esta crema de gambas que hoy os presentamos es un primer plato ideal para empezar vuestras comidas o cenas. La mezcla de las gambas con la nata y el puerro hace de esta receta un plato original, sencillo y muy rico.

Además, si no sois de cenar mucho normalmente, esta receta es perfecta; podéis congelar cacharros individuales y sacarlos para cenar. Lo calentáis en el microondas y ya tenéis una cena completa.

Aunque esta receta esté hecha con gambas frescas, también podéis usar las congeladas crudas si la economía no os da para más.

Ingredientes para 4 personas:

  • ½ kg de gambas frescas crudas
  • 3 cucharadas de harina
  • 2 litros de caldo de pescado o verduras
  • 2 cucharadas de salsa de tomate
  • 100 ml de nata líquida para cocinar
  • Sal
  • Pimienta
  • Aceite de oliva virgen extra

Lo primero que debemos hacer para preparar esta sencilla receta de crema de gambas es pelar 100 g de las gambas frescas y crudas. Las utilizaremos en el último paso para adornar nuestra crema.

En un mortero, machacamos el resto de las gambas (400 g) junto con las cabezas de los 100 g que utilizaremos para decorar. También podemos pasar las gambas por la batidora; eso sí, si lo hacemos así debemos añadir un poco de agua para que no se queme el motor.

Por otro lado, en una cacerola ponemos a calentar el aceite y, cuando esté caliente, añadimos ahí las cucharadas de harina y dejamos que se dore un poco, si no sabrá demasiado a harina.

Cortamos el puerro en rodajas y, cuando la harina se haya dorado, lo añadimos a la cacerola. Removemos durante 2 o 3 minutos a fuego medio (el puerro se hace muy rápido) e incorporamos las gambas machacadas.

Mezclamos todo con las dos cucharadas de salsa de tomate; si os animáis, en este otro post os enseñamos cómo preparar salsa de tomate casera. A continuación, agregamos poco a poco los dos litros de caldo.

Si queréis sacarle el mejor partido a esta crema, os recomiendo que hagáis vosotros mismos el caldo, ya que así potenciaréis el sabor de todos los ingredientes. Con hervir en una pota algunas de las cabezas de las gambas con una cebolla o un puerro durante 1 hora será suficiente.

Dejamos que todo cueza en nuestra cacerola a fuego lento durante 30 o 40 minutos, quitando de vez en cuando la espuma que se forma por encima.

Cuando haya pasado el tiempo, retiramos la olla del fuego y añadimos la sal y la pimienta negra en polvo. Trituramos con una batidora hasta que la textura de la crema sea la que queramos y añadimos la nata poco a poco.

Por último, solo nos quedaría darle una cocción a las gambas de adorno o hacerlas a la plancha con un poco de aceite, ajo y perejil. Cuando estén listas, colocamos un par de ellas en cada plato para adornar, ¡y listo!

Crema de calabaza fácil, rápida y muy rica

Hoy os presentamos una receta facilísima y super rápida: crema de calabaza. Aunque siempre nos echa para atrás ponernos a preparar sopas o purés, esta receta es tan sencilla que cualquiera se puede animar a hacerla.

Tan sólo nos llevará prepararla unos diez minutos y el coste tampoco es elevado. Además, lo bueno de esta crema es que se puede tomar tanto fría como caliente, así que no tenemos excusa para no prepararla en verano.

Además, esta crema de calabaza te socorrerá en más de una cena en la que no sepas qué preparar. La mayoría de los ingredientes que necesitas seguro que ya los tienes en casa; eso sí, necesitarás un pasapurés, una batidora o algo similar para que los ingredientes queden bien triturados.

Ingredientes para 4 personas:

  • ½ kilo de calabaza
  • 2 patatas
  • 2 zanahorias
  • 1 cebolla
  • 100 ml de nata
  • 2 cucharadas de aceite de oliva y
  • Sal

Lo primero que debemos hacer es poner una olla con agua al fuego para que hierva. Mientras esperamos, empezamos a pelar todos los ingredientes: la calabaza (a la que también hay que quitarle las pepitas), las patatas, las dos zanahorias y la cebolla.

Podemos cortarlos con forma de dados o como nos sea más cómodo; realmente da un poco igual la forma en la que cortemos las verduras ya que más tarde vamos las vamos a pasar por la batidora.

Cuando el agua hierva, se añaden a la olla las verduras, las dos cucharadas de aceite y una pizca de sal. Lo siguiente que debemos hacer es dejar cocer todo a fuego medio durante 25 minutos.

Si tienes prisa, puedes hacerlo a fuego medio-alto pero, ¡cuidado que no se te salga! Cuando las verduras, y sobre todo la patata, estén blandos será el momento de quitar nuestra pota del fuego y dejarla enfriar durante 5 minutos.

Cuando la crema haya enfriado un poco incorporamos los 100 ml de nata y removemos un poco con un cucharón. Después de esto, solo queda triturar todos los ingredientes con la batidora hasta que se forme una crema homogénea.

Para emplatar la crema podemos usar un plato hondo y decorar nuestra crema con unos picatostes, un poco de huevo cocido o unos trocitos de jamón serrano.

Y aunque parezca mentira, ¡nuestra crema ya está lista! Así de fácil y de rápido.

Receta fácil y rápida de Vichyssoise

Si tenéis una comida familiar o una cena de amigos y no sabéis que preparar de primer plato aquí os presentamos una receta muy fresca y que abrirá el apetito de vuestros comensales: ¡la vichyssoise fría!

Esta crema de verduras tiene como protagonistas al puerro y a la nata, acompañados de cebolla y patata. Es una receta sencilla, muy fácil de hacer y que resultará muy ligera, ideal para hacer si de segundo plato tenéis algo más fuerte como una carne asada, un potaje o una paella, por ejemplo.

Ingredientes para 8 personas:

  • 4 puerros
  • 1 cebolla
  • 5 patatas
  • 4 vasos de caldo de verduras
  • 3 vasos de leche
  • 25 cl de nata líquida
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • 2 cucharadas de perejil picado
  • Sal

Para comenzar debemos poner a derretir en una cacerola la mantequilla. Cuando esté caliente, se le echa la cebolla (cortada en trozos grandes) y se deja sofreír un poco. Pasados como máximo cinco minutos, se añaden los puerros cortados en trozos menudos.

Cuando toda la mezcla esté ligeramente dorada se añaden las patatas que previamente habremos pelado y cortado en rebanadas finas (tipo panadera). A continuación se echan los cuatro vasos de caldo de verduras, se pone la tapa y se deja cocer todo a fuego lento durante 40 minutos aproximadamente.

Cuando haya pasado el tiempo se retira del fuego y se deja enfriar un poco. Para seguir, debemos pasar todo por la batidora para que se triture; añadimos la leche poco a poco y volvemos a pasar todo por la batidora.

Se vierte la sopa en una ensaladera o en una pota de loza, se rectifica la sal y se añade la nata. Se mete en la nevera con una tapa y se deja reposar al menos 12 horas. El truco para que sea una vichyssoise perfecta es dejarla reposar cuanto más tiempo mejor; si queréis que todos los sabores se mezclen a la perfección debéis hacerla 24 horas antes de servirla.

Para emplatar podemos usar unos cuencos o un plato hondo y, para decorar, podemos echar un chorrito de aceite de oliva virgen extra y el perejil que habíamos picado. Hay quien también le fríe unos picatostes de pan o le ralla un poco de huevo cocido. ¡Animaos a probarla!