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Risotto de alcachofas y jamón serrano

Los risottos son siempre una excelente manera de comer arroz combinado con los ingredientes que más nos gusten. Con verduras, de temporada o con carnes la verdad es que el arroz combina con todo y la cremosidad de los risottos les aporta un toque distinto.

Hoy aprenderemos a preparar un rico risotto de alcachofas y jamón serrano; una receta sencilla y muy útil, donde carne y verduras crean una comida perfecta.

Ingredientes para 4 personas:

  • 300 g de arroz
  • 6 corazones de alcachofa
  • 400 ml de caldo de pollo
  • 100 ml de agua tibia
  • 1 cebolla
  • 25 g de mantequilla
  • 50 g de jamón serrano
  • Queso parmesano
  • 1 cucharadita de zumo de limón
  • Vino blanco
  • Sal
  • Pimienta molida
  • Aceite de oliva

Lo primero que debéis saber de esta receta es que es mucho más fácil y barato comprar los corazones de alcachofas ya cocidos, en lata. Si no los compráis así, debéis limpiar las alcachofas, retirando el tallo y las hojas hasta llegar al corazón; después, mientras no las cocinéis deben estar en un bol con agua y jugo de limón para que no se oxiden.

Contando que tengamos los corazones de alcachofas ya cocidos, lo primero sería picar mucho la cebolla en la picadora. Ponemos una sartén al fuego, donde incorporaremos los 25 g de mantequilla; cuando se haya derretido, añadiremos ahí la cebolla picada y la rehogamos durante unos 5-8 minutos.

Cuando esté la cebolla casi lista, incorporamos el arroz y sofreimos durante un par de minutos. A continuación, agregamos el vino blanco y dejamos que se evapore el alcohol. Lo siguiente será ir añadiento, poco a poco el caldo de pollo y el agua.

Removemos para asentar el arroz, salamos y dejamos que todo cueza durante 15 minutos. Retiramos del fuego cuando haya pasado el tiempo y, en esa misma sartén, añadimos el queso parmesano rallado, la pimienta y un chorrito de aceite de oliva.

Ligamos bien todo el risotto, corregimos la sal si es necesario y agregamos la cucharadita de zumo de limón. Por último, doramos un poco los corazones de alcachofa en una sartén con un poco de aceite de oliva, antes de añadirlos al risotto.

Lo único que nos quedará será terminar de emplatar nuestro risotto decorándolo con unas lonchas de jamón; si os gusta más, podéis darle un toque de horno o sartén al jamón para que quede más crujiente, o dejarlo al natural, para disfrutar de todo su sabor. ¡Buen provecho!

 

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