salmorejo-cordobes

Cómo preparar salmorejo cordobés

El salmorejo cordobés es una receta fácil y muy rica, ideal para esos días de verano en los que nos morimos de calor y no nos entra nada caliente o cocinado. Además, es un plato muy sano y natural, ya que todos los ingredientes van en crudo, no hace falta cocinarlos.

Además, al tener como principal protagonista al tomate, el salmorejo también es una forma maravillosa de comer verduras y cambiar un poco nuestra dieta. Además, como no hacer falta encender la cocina para esta receta la tendréis siempre hecha en un periquete.

Ingredientes para 4 personas:

  • 1 kg de tomates rojos bien maduros
  • 150 g de pan duro de trigo blanco
  • 1 diente de ajo
  • 1 huevo cocido
  • 2 lochas de jamón serrano
  • Sal
  • Aceite de oliva

Lo primero que haremos será pelar los tomates. Si veis que os cuesta mucho, podéis escalfarlos en una olla con agua hirviendo durante 40 segundos; cuando los saquéis los ponéis en un bol con agua fría y hielo y así se pelarán más fácilmente.

Lo siguiente es coger el pan duro y hacerlo trozos pequeños en un bol. Colocamos los tomates pelados encima y añadimos una pizca de sal para que suden los tomates. Dejamos reposar durante 10 minutos.

Mientras tanto, pelamos el ajo y retiramos el centro para que luego no repita. Os recomiendo que, en un principio cortéis el ajo a la mitad y sólo echéis una de las mitades en el bol con el pan y el tomate, si no puede que os salga con un sabor muy fuerte y no os guste.

En el mismo bol añadimos un buen chorro de aceite de oliva virgen extra y procedemos a triturar con ayuda de la batidora. Trituramos hasta que consigamos una crema muy fina; probamos la sal y corregimos si hace falta.

Si veis que no os sabe mucho a ajo y queréis añadirle la otra mitad, éste es el momento. Volved a triturar para que se mezcle y listo. Tened en cuenta que el ajo tiene un sabor muy fuerte, por lo que, si no es para vosotros solos, yo os recomendaría que le echarais poco.

Finalmente, dejamos que el salmorejo enfríe en la nevera durante al menos media hora, ya que se sirve muy fresquito. Mientras enfría, ponemos a cocer el huevo que nos servirá de decoración en una olla con agua durante 10 minutos.

Decoramos con el huevo cocido cortado en pequeños trozos y con las lonchas de jamón cortadas en tiras. Podemos añadir también unas gotas de aceite de oliva... ¡Y a disfrutar de este rico plato frío!

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *