Paté de marisco

Esta deliciosa receta de paté de marisco es un aperitivo maravilloso para cualquier cena o comida. Generalmente se sirve frío, en un bol y acompañado de tostaditas de pan, aunque también puede presentarse como relleno de pequeños volovanes, a modo de canapé, o untado en una rebanada de pan.

Resulta delicioso en cualquier época del año, pero en verano se disfruta mucho más ya que es una receta muy fresca y que debe servirse bien fría. ¡Empecemos!

Ingredientes para 6-8 personas:

  • 2 huevos
  • 2 latas de atún en aceite de oliva
  • 8 palitos de cangrejo
  • 1 o 2 latas de mejillones en escabeche (al gusto)
  • Para la salsa rosa:
    • 1 huevo
    • Aceite de oliva o girasol
    • Medio limón
    • Mostaza
    • Ketchup
    • Tabasco
    • Sal

Para empezar debemos cocer los dos huevos. Se pone agua en una olla, se meten los huevos dentro, se tapan y se ponen a fuego fuerte. Cuando el agua empiece a hervir, se destapan y se dejan al mismo fuego durante diez minutos para que la yema se cocine completamente.

Pasados diez minutos se retira la olla del fuego, se vacía el agua y se vuelve a llenar de agua fría con los huevos dentro para que no estén calientes y no corten la salsa rosa. Reservamos estos huevos durante el resto de la preparación para que dé tiempo a que enfríen.

Seguidamente, debemos hacer la salsa rosa. En el supermercado podemos encontrar esta salsa ya preparada, pero esta receta siempre saldrá mejor si la hacemos en casa. Si no sabéis como prepararla en este otro post os explicamos cómo hacer salsa rosa en cinco minutos.

A partir de aquí seguiremos preparando la receta en el vaso donde hemos hecho la salsa rosa. Añadiremos en el vaso las dos latas de atún (con el aceite escurrido), la(s) lata(s) de mejillones en escabeche con un poco de su salsa y los palitos de cangrejo troceados.

Con la batidora a velocidad media/alta empezamos a triturar hasta que la mezcla sea uniforme y no queden trozos de los ingredientes. Finalmente, se pelan los huevos cuando estén fríos y se añaden a la mezcla, triturándolos con el resto del paté.

Se vierte la mezcla en un bol, se cubre con un papel film y se reserva en la nevera durante media hora. Para servirlo se pone el bol en un plato más grande y se acompaña de tostaditas pequeñas de pan para que cada comensal se sirva él mismo. ¡Y listo!

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