Recetas de Masas

masa de arepas

Cómo hacer masa para arepas

Las arepas son uno de los platos tradicionales venezolanos más conocidos en todo el mundo, y no es para menos, porque están riquísimas. Si aún no sabéis de qué estamos hablando, que sepáis que os estáis perdiendo un plato único, original  y muy sabroso.

La arepa propiamente sería una masa blanca y redonda que se fríe u hornea y se puede rellenar de muchísimos ingredientes. Hoy aprenderemos a preparar la base de la masa de las arepas para que las podáis rellenar como más os gusten, aunque en próximas entradas os enseñaremos las recetas de las arepas rellenas de pollo y de carne mechada.

Ingredientes para 4 personas (3-4 arepas p/p):

  • 3 tazas de harina de maíz (tipo marca PAN)
  • 2 tazas y ½ de agua tibia
  • ½ taza de leche
  • Sal

Lo primero que haremos será coger un bol. En él, echamos las dos tazas y media de agua tibia junto con la media taza de leche y una pizca de sal.

A continuación, vamos añadiendo poco a poco las tres tazas de harina de maiz y removemos con una cuchara de palo. Cuando nos quede aproximadamente media taza de maiz por echar, pasamos a amasar con las manos.

Amasamos durante unos 5 minutos de fuera hacia adentro para que la masa no se resquebraje y hacemos una bola. Notaremos que la masa está lista cuando deje de pegársenos en las manos.

Dejamos que la masa repose durante 5 o 10 minutos. Cuando haya pasado el tiempo, vamos cogiendo porciones de masa del tamaño de una albóndiga y le damos forma redonda con las manos.

Vamos haciendo bolitas y las aplastamos con las manos, moldeando los bordes para que queden redondas. Finalmente, tenemos 3 opciones: dos más sanas, que son hacer las arepas a la plancha (5 minutos por cada lado) o meterlas en el horno, sin ningún tipo de grasa.

Y otra con más grasa, friéndolas en una sartén con aceite de girasol (nunca de oliva) unos 10 minutos por cada lado, hasta que estén doradas. Lo último será rellenarlas de lo que más nos guste: jamón york y queso, atún y tomate o pollo y aguacate.

Cómo preparar pan de pita casero y fácil

El pan de pita es un tipo de pan Árabe, muy popular en todo Oriente Medio. Es ideal para acompañar platos de pollo con curry por ejemplo, o también como complemento al hummus de garbanzos, otra receta también clásica de Oriente Medio.

Hoy os traemos esta receta para que, si tenéis alguna comida o cena en casa, podáis preparar este pan, ya que se pueden hacer con él muchísimas recetas. Podéis rellenarlo, por ejemplo, de queso crema, jamón york y rúcula o simplemente dejarlo como un pan diferente para acompañar la comida. Triunfaréis seguro.

Ingredientes para 4 personas:

  • 700 g de harina de fuerza (500 para la masa y 200 para trabajar)
  • 30 g de levadura fresca o un sobre de levadura en polvo
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 1 cucharada sin colmar de sal
  • 250 ml de agua tibia

Lo primero que haremos para preparar nuestro pan de pita será poner en un bol pequeño un chorrito de agua, la levadura y el azúcar. Removemos un poco con una cucharita y dejamos reposar 5 minutos.

En otro bol grande ponemos el medio kilo de harina y hacemos un agujero en el medio con las manos. En el agujero echamos la mezcla del otro bol pequeño y la sal. Amasamos con las manos hasta que se forme una masa compacta.

A continuación, enharinamos una superficie plana y ponemos encima nuestro pan y volvemos a amasar hasta que nuestra masa quede fina, elástica y suave al tacto. Colocamos la masa en un bol y la tapamos con un trapo.

Dejamos la masa reposando aproximadamente media hora. Esta medida no es exacta, porque dependiendo de la temperatura ambiente tardará más o menos en crecer la masa. Lo que tenemos es que fijarnos en que haya duplicado su tamaño; ése será el indicador de que está lista.

Sacamos la masa del bol y la estiramos un poco. Cortamos en 12 trozos lo más iguales posible y los dejamos reposar un par de minutos. Los estiramos con un rodillo hasta que consigamos un grosor de medio centímetro aproximadamente.

Precalentamos el horno a 250º. Mientras tanto, engrasamos las bandejas de horno con un poquito de aceite para que no se pegue el pan y horneamos nuestros bollitos durante 10 minutos.

Mientras los panes se hornean preparamos dos paños de cocina. Cuando saquemos nuestros panes del horno, los colocamos encima de un paño y los tapamos con otro, para que no pierdan la humedad y se pongan duros. ¡Y a comer!

Receta fácil de masa quebrada

La masa quebrada es una de las masas más complicadas de hacer en cocina, porque es díficil (pero necesario) que se conserve muy bien el aire dentro de ella; por eso es tan ligera.

Hoy os traemos esta receta con la que os resultará más sencillo prepararla, ya que es fácil y rápida. Ésta es una de las muchas recetas de masa quebrada que existen; por eso, por ejemplo, si queréis hacerla más dulce tendréis que añadirle un poco de azúcar.

Con esta masa podréis preparar tartas saladas y dulces, tartaletas y aperitivos. Eso sí, para cada una de estas cosas, debéis usar moldes de diferentes tamaños y formas.

Ingredientes para una masa quebrada:

  • 250 g de harina fina
  • 125 g de mantequilla o margarina
  • 1 cucharada de aceite
  • ½ cucharadita de sal
  • 1 huevo
  • 1 vaso de agua

Lo primero que tenéis que saber de esta receta de masa quebrada es que hay que hacerla muy rápido y con la mantequilla y el agua siempre frías.

Para empezar, tamizamos la harina en un bol junto con la sal. Es importante que la harina quede muy suelta, para que la masa coja aire.

Añadimos aquí la mantequilla fría, el aceite y el huevo. Mezclamos con la punta de los dedos hasta que la masa quede como si fuera una especie de migas.

Esta mezcla debemos hacerla rápidamente porque si no, la mantequilla se derretirá y perderemos la esencia de la masa.

Añadimos entonces el agua fría poco a poco hasta que la masa se separe del bol y esté compacta.

Amasamos un poco la masa (lo menos posible para que no pierda el aire) y hacemos una bola. Dentro del bol, dejamos que repose 30 minutos tapado con un paño y en un sitio fresco.

Después de que repose, espolvoreamos un poco de harina en una superficie plana; estiramos la masa hasta dejarla bastante fina con ayuda de un rodillo o una botella enharinada.

Untamos el molde que vayamos a usar con un poco de aceite de oliva suave o de mantequilla y colocamos ahí la masa.

Pinchamos con un tenedor el fondo y, con un papel de horno por encima, colocamos unos garbanzos para que la masa no suba.

Precalentamos el horno a 180º y metemos la masa hasta que se dore. Dependiendo del tamaño y la forma de vuestra masa, deberéis darle un tiempo de cocción u otro.

Cuando la masa esté dorada, la sacamos enseguida del molde y ¡ya la tendremos lista!

Receta de masa de empanada fácil

Saber hacer la masa de empanada casera es sinónimo de triunfo en cualquier comida que hagas. Poder hacer tu propia masa y escoger el relleno que más te guste está al alcance de tu mano con esta receta.

Comprarla preparada es más cómodo, pero si tienes un poco de tiempo y te gusta que tus comensales disfruten con tus recetas, te animo a que prepares esta rica masa de empanada.

Además, hoy os presentamos una receta muy rápida, para que disfrutéis de vuestra masa en poco tiempo y sin esperar a que la levadura repose. Así, podréis hacerla casi de un momento a otro, por si os surge algo sorpresa.

Ingredientes para 4 personas:

  • 1 vaso de aceite
  • 1 vaso de vino blanco
  • 1 vaso de leche
  • Harina (1 kg aprox.)

Lo primero que debemos hacer es poner el vaso de aceite en un cazo. Colocamos el cazo en el fogón a fuego medio y dejamos que se caliente.

Mientras calienta, añadimos el vino y la leche. Dejamos que la mezcla se caliente un poco y, antes de que hierva, lo retiramos del fuego.

Cuando enfríe un poco, añadimos la sal, removemos y esperamos a que se enfríe totalmente la mezcla.

Una vez que esté completamente fria, incorporamos el contenido de la olla a la harina, poco a poco, para que se vaya mezclando todo.

Deberemos remover con las manos y añadir harina hasta que se forme una masa homogénea que no se pegue a las manos.

En cuanto acabemos de amasar, solo quedaría estirarla con un rodillo; la mezcla estará lista para usarse y ya podremos ponernos a elaborar nuestra propia empanada.

¡No olvidéis cortarla en dos para que una os haga de base y otra de tapa!

Con esta masa también podéis hacer empanadillas, cortándola en trozos pequeños y redondos.

Combinan genial con ella rellenos de atún con cebolla y pimientos, o la empanada de zorza, que le da un sabor muy peculiar. ¡A comer!

Cómo hacer pan casero

Uno de los elementos básicos de la dieta mediterránea es el pan. Por eso, hoy os presentamos la auténtica receta de pan para que podáis preparar este maravilloso acompañante en vuestra casa.

Además, es una receta muy fácil, solo necesitáis harina, levadura y un poco de paciencia para amasar. ¡Si tenéis niños en casa incluso pueden ayudaros de lo fácil que es!

Además de todo esto, hacer pan no supone casi ningún gasto porque lo único que necesitaríais comprar sería la harina y la levadura. El agua sirve perfectamente la del grifo y en cuanto a la sal... ¿quién no tiene sal en casa?

Ingredientes para una bolla/barra de pan:

  • 1 kg de harina
  • 20 g de levadura (a mi personalmente me gusta la de cerveza)
  • 1 chorrito de aceite de oliva
  • ½ litro de agua
  • Sal

Lo primero que debemos hacer para empezar a preparar nuestro pan es mezclar la levadura con un poco de agua. Tanto si es levadura en polvo como si es fresca debemos dejarla reposar 10 minutos para que se forme una capa de burbujas en la superficie.

Mientras pasan estos diez minutos tamizaremos la harina y la sal, para que no queden grumos. Pasamos los dos ingredientes por un colador o un tamizador y los echamos directamente en un bol.

Una vez hecho este paso, hacemos un agujero en el medio de la harina e incorporamos la levadura. Añadimos poco a poco el agua, hasta que la mezcla se separe de los bordes del bol y el chorrito de aceite.

Si la masa os queda un poco líquida no pasa nada, podéis añadirle harina. Si por el contrario, veis que os queda seca, agregáis un poco más de agua. A partir de aquí, solo queda amasar durante 10 o 15 minutos más.

Cuando veáis que la masa está lista, la volvéis a meter en el bol y la tapáis con un papel film o con un paño. Dejamos que repose hasta que duplique su tamaño, aproximadamente una hora u hora y media.

Cuando pase el tiempo, sacamos la masa del bol y volvemos a amasar durante 5 o 10 minutos. Volvemos a dejar reposar media hora, tapando únicamente la masa con un paño. Mientras tanto, podemos precalentar el horno a 220º.

Cuando el horno esté caliente y el pan haya fermentado, moldeamos la masa con la forma que queramos darle y le hacemos unos cortes en la superficie. Colocamos sobre una bandeja de horno, pulverizamos con un poco de agua y lo introducimos en el horno.

A los 20 minutos volvemos a echar un poco de agua por encima del pan y bajamos el calor del horno a 200 o 180º (dependerá de lo potente que sea vuestro horno). Dejamos que cueza unos 15 o 20 minutos más y lo sacamos del horno.

El último paso que debemos seguir es dejar que el pan enfríe antes de comérnoslo. Con este pan podéis hacer muchas recetas: podéis rellenarlo de verduras y queso, o también podéis usarlo para hacer pan con tomate y aceite, ¡cómo más os guste!

Cómo preparar masa de pizza casera

Si eres un apasionado de la cocina italiana y quieres aprender a preparar una masa de pizza de forma fácil y sencilla... ¡ésta es tu receta!

Es verdad que a veces preparar masas puede resultar un poco pesado porque hay que amasar mucho; sin embargo, con la masa de pizza no sólo ahorrarás dinero, sino que haciendo un día una buena cantidad puedes congelarla y dejarla para otras ocasiones.

Ingredientes para 4 bases de pizza:

  • 600 ml de agua templada
  • 1 kg de harina de fuerza
  • 50 gr de levadura de cerveza
  • 30 gr de sal
  • 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 2 cucharaditas de azúcar

En primer lugar debemos poner en un bol pequeño la levadura de cerveza echa trocitos y el azúcar. Es verdad que a veces es difícil conseguir la levadura de cerveza fresca, pero en cualquier supermercado la podemos encontrar en polvo, que realmente hace la misma función. Sea como sea, debemos añadir al bol un poco de agua y remover la mezcla durante un minuto.

Después de esto, dejamos reposar durante 5 minutos hasta que se forme una especie de capa de burbujas en la superficie del bol. Mientras esperamos que esto ocurra, en otro bol más pequeño, diluimos la sal en un poco de agua, removiendo para que no queden granos.

A continuación ponemos en un bol grande toda la harina (si puedes tamizarla antes, la masa quedará mucho más ligera) y hacemos un agujero en el medio. Vamos añadiendo el resto de ingredientes uno por uno: primero la mezcla de la levadura de cerveza y el azúcar; después la sal disuelta; el aceite de oliva y, por último, el agua.

El agua debemos ir echándola poco a poco en el bol, mientras removemos con la otra mano para que todo se mezcle bien. Una vez que estén todos los ingredientes unidos y la masa sea uniforme, la sacamos del bol y, en una superficie enharinada, empezamos a amasar siempre procurando dejar aire por el medio, para que la masa suba mejor.

Después de amasar durante 5 o 10 minutos lo último que queda por hacer es dejar reposar la masa. En el mismo bol donde mezclamos los ingredientes metemos la masa y la tapamos con un trapo de algodón. Debemos dejarla ahí al menos dos horas para que suba, en un lugar con poca luz, a temperatura ambiente y sin corrientes de aire.

Cuando pasen las dos horas nuestra masa estará lista y podremos cortarla en 4 trozos, o bien para hacer cuatro pizzas diferentes si tenemos muchos invitados, o bien para congelarlas por separado para otras ocasiones. ¡Buon appetito!