Ensalada de lechuga, queso san simón y anacardos.

Las ensaladas constituyen un elemento esencial de la dieta mediterránea y suponen uno de los acompañamientos más ricos para carnes y pescados.

Hoy os presentamos una receta de ensalada con queso san simón y anacardos que os servirá de guarnición para muchos platos. En mi opinión, esta ensalada casa de vicio con platos de pollo o ternera a la plancha. 

Aunque algunos de los ingredientes que lleva son un poco raros, siempre podéis cambiarlos por otros que os gusten más; con las ensaladas siempre podemos improvisar y dejar que fluya nuestra imaginación.

Ingredientes para 4 personas:

  • 1 lechuga (si puede ser, morada; si no, vale cualquier otra)
  • 1 bolsa de canónigos
  • 1 bolsa de anacardos
  • 10 tomates cherry
  • 1 queso San Simón
  • 1 bote de aceitunas
  • Cebolla crujiente
  • Sal
  • Pimienta
  • Crema de vinagre
  • Aceite de oliva

Lo primero que debemos hacer es lavar la lechuga y escurrirla. Un truco que podéis usar es comprar en cualquier tienda un escurridor de agua para lechuga. En un minuto tendréis seca vuestra lechuga sin necesidad de estar escurriendo las hojas una por una.

Cogemos una bandeja o un bol grande para preparar nuestra ensalada y picamos la lechuga en juliana. La colocamos en el bol o en la bandeja y reservamos. Picamos un poco los canónigos y los añadimos aquí.

A continuación debemos trocear un poco los anacardos. Si los ponéis en la misma bolsa en la que vienen podéis darles unos golpes con la parte de atrás un cuchillo para que no queden enteros. Cortamos también los tomates cherry en dos mitades y añadimos todo al bol o la bandeja.

Después de esto, hacemos lonchas finitas con el queso San Simón y lo incorporamos a la ensalada. Espolvoreamos un poco de cebolla crujiente y añadimos aquí también las aceitunas enteras.

Lo último que nos queda por hacer es remover todos los ingredientes y aliñar la ensalada. Primero, echaremos un poco de sal (si es tipo Maldon, mejor) y pimienta; después un buen chorro de aceite de oliva virgen extra y, finalmente, la crema de vinagre.

Para decorar, podéis poner un poco de orégano o unos picatostes de pan, aunque tal y como está la receta es bastante completa. Ahora solo queda servirla ¡y disfrutarla!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *