Cómo preparar buñuelos de queso

Hoy os traemos una receta muy especial y muy fácil de hacer: buñuelos de queso. Podéis hacerlos de cualquier tipo de queso, el que más os guste. Eso sí, tendréis que tener en cuenta la textura del queso antes de hacer la masa.

Aunque los típicos buñuelos salados son de bacalao, os recomiendo que os atreváis con esta receta, sobre todo si vais a cocinar para mucha gente. El bacalao no siempre le gusta a todo el mundo; el queso, sin embargo, podríamos decir que es más normal.

Ingredientes para 4 personas:

  • 125 g de harina
  • 25 g de mantequilla
  • 1 ¼ vaso de agua
  • 4 huevos
  • 150 g de queso rallado
  • Perejil
  • Sal
  • Aceite
  • Para la salsa de tomate:
    • 5 tomates
    • 1 bote de tomate natural triturado
    • 2 o 3 cebollas
    • 4 pimientos verdes
    • 1 pimiento rojo
    • Ajo
    • Sal
    • Perejil
    • Aceite de oliva.

Lo primero que tenemos que hacer es preparar una rica salsa de tomate casera. Peláis y freís todas las verduras en una olla, las cubrís con el tomate triturado y, finalmente, lo pasáis todo por la batidora.

Si es la primera vez que hacéis salsa de tomate y queréis saber más detalles para prepararla aquí os dejamos este otro post donde se explica cómo hacer salsa de tomate casera.

Metiéndonos de lleno en la preparación de la masa de nuestros buñuelos, lo primero que debemos hacer es poner a hervir el vaso y cuarto de agua junto con la mantequilla y la sal.

Cuando hierva, añadimos la harina de golpe y removemos rápidamente con una cuchara de palo hasta que la masa se despegue de las paredes de la pota.

Retiramos del fuego y dejamos que repose 5 minutos, sin dejar de remover. Añadimos un huevo y lo mezclamos. Repetimos la operación echando los otros tres huevos, siempre de uno en uno.

Añadimos el queso rallado que más nos guste (por ejemplo el gruyère) junto con el perejil y dejamos que la masa repose durante al menos 2 horas.

En una sartén grande y profunda se pone a calentar el aceite. Es muy importante que echemos nuestra masa cuando el aceite esté solo templado, si no se nos quemarán. Con ayuda de una cuchara de café cogemos un poco de masa y la ponemos en la sartén ayudándonos con el dedo.

Prestad atención a no poner demasiados buñuelos en la sartén, porque aumentan mucho de tamaño y si no se nos pegarán. Se deja que los buñuelos se doren y se retiran del fuego con una espumadera.

También es importante que entre una tanda y otra dejéis que el aceite de la sartén se enfríe; en un principio siempre debe estar templado para que los buñuelos no se quemen.

En un plato con un papel absorbente dejamos que los buñuelos escurran el exceso de aceite; finalmente, los servimos todos en una fuente acompañados por un cacharrito de salsa de tomate¡Y a disfrutarlos!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *